NON PLUS ULTRA, GERMAN.

un relato de VDAPENAD

NON PLUS ULTRA, GERMAN -1-

El alcalde había convocado a los vecinos al día siguiente del pavoroso incendio del bosque de eucaliptos, les tenía una sorpresa preparada. Reunido el pueblo en su calle Mayor, la autoridad municipal autorizó el lanzamiento de cohetes verbeneros «chin-pan-pun», después de las explosiones en el cielo, el coche de la policía municipal entró por la vía urbana muy despacio, haciendo sonar repetidamente su bocina. Detrás vino la música y desfile de la banda municipal del pueblo vecino, seguidamente, dos motoristas de la guardia civil abrían camino a un impecable mercedes todoterreno conducido por German, el final de la comitiva lo ponía un nuevo y también impecable, camión de bomberos, que un tropel vociferante de niños apenas dejaba rodar. Germán, bajó del todoterreno, se acercó al alcalde, y solemnemente le hizo entrega de la documentación y llaves de los dos vehículos. Era su regalo personal a su ayuntamiento, que amplió con una donación en metálico para sufragar los costes de materiales y personal suficiente para conservación de montes y servicio contra-incendios, durante los próximos diez años.

GERMAN, nació en el pueblo, creció el pueblo…, el pueblo quiere y respeta a GERMAN. El hombre mas importante del pueblo es GERMAN. Nadie por encima de él. Todo el pueblo por debajo de GERMAN.

El insigne bienhechor proliferó con obsequios y donaciones a su pueblo, lo que no había él lo puso: construyó un polideportivo, compró una ambulancia totalmente equipada, levantó una inmejorable guardería infantil, el campo de fútbol de arena lo convirtió en un estadio con dos gradas cubiertas y espléndido césped… Costeó todo el asfaltado de las calles principales y las asociaciones culturales o deportivas las presidia o mantenía. GERMAN, no era de «misa», pero solía decir: «En mi presencia no quiero ni un mal gesto ni blasfemia contra la Virgen ni la Iglesia». A un imaginero sevillano le encargó una escultura de la Virgen Dolorosa, que regaló a su iglesia junto a un importante donativo.

¿Qué pueblo no podía querer a GERMAN?. Incluso, recomendaba a los jóvenes en sus inicios laborables. Con su enchufe había trabajo, sin él, había que buscarse la vida muy lejos del pueblo.

De vez en cuando el pueblo se teñía de luto. accidentes incomprensibles llenaban de dolor la iglesia y los hogares. La pena en silencio es difícil de cicatrizar. El entorno de GERMAN, controlaba los tiempos…,todos los tiempos del pueblo eran de GERMAN.

Este relato no lo controla German.

 

  Bueno en lo suyo, no es defiar
-2- parte mala-

Los primeros ingresos importantes le llegaron a Germán siendo muy joven por su intervención en operaciones de contrabando de tabaco y, ropa de procedencia asiática de marcas falsificadas. La Vigilancia Aduanera le puso cerco.Tuvo que huír del país. Recaló en Paraguay, Departamento de Guairá, retomando el contrabando, ahora de azúcar.Para no ser pillado, cada dos o tres meses trasladaba su residencia al Estado de Paraná, en Brasil, continuando con el contrabando, ahora de azúcar brasileña.

El río Paraná, que en tiempos de la dictadura militar vio arrojar sobre sus aguas a personas atadas de pies y manos, y cuerpos desgarrados enterrados en cemento dentro de tanques de doscientos litros, desde aviones militares, fué testigo de la progresiva especialización de Germán en el contrabando de azúcar. El río Paraná y el mirar para otro lado de los militares, facilitó su creciente solvencia económica.

Pasado un tiempo largo, Germán dijo adiós a las aguas del Paraná y regreso al pueblo para establecer su cuartel general. Del azúcar a la droga, pura y dura, y en ocasiones, traficaba con alcohol y armas. Los sacos de 25 kilos de patatas ahora se llenaban con kilos de billetes de curso legal. Era tanto el dinero que movía Germán, que era preciso tener varias personas y máquinas para contar.

Una mañana, en un prado totalmente llano un campesino falleció al volcar su tractor, quedó destrozada su cabeza. Los comentarios de taberna no daban crédito a que en diferentes jornadas, jóvenes del pueblo muy buenos nadadores, muriesen ahogados. Otros, desaparecieron sin mas, quizás en busca de nuevos horizontes. El dolor mas agudo del pueblo de Germán, sin duda alguna, era los numerosos casos de muerte por sobredosis de chicas y chicos cada vez mas jovencitos.

El río Paraná tiene mucho recorrido, «y sin detener su marcha besa la playa y se va». Y enseña las malas artes de militares sublevados, que hacen daño allá donde se apliquen.

Germán, traspasó el negocio del contrabando, se rodeó de gente legal, y se trasladó a un país asiático. invirtiendo parte de su cuantiosa fortuna.
Sin ningún remordimiento por ningún muerto.

Lo bueno era un disfraz -3 peor parte-

Germán se estableció en el sureste de Asía, en la ciudad de Naipyidó, un día antes de que fuera convertida por sorpresa en la capital de la República de la Unión de Myanmar. No fué la casualidad la que llevó a Germán a la ciudad Morada de Reyes», intervino en la decisión un narcotraficante birmano.

A finales de noviembre del 2005, mas de 10.000 militares entraron desfilando por las amplias carreteras, de hasta 20 carriles, en Naipyidó, la ciudad desconocida, mandada construir en secreto por la Junta Militar, seis veces la extensión de Nueva York.

Los militares en el poder dan la nota. Myanmar, uno de los países mas pobres del mundo, por el ordeno y mando de unos uniformados pirados, tiene una nueva metrópolis, en la que gastaron tal cantidad de millones como para alimentar a toda la población del país durante años.

Germán ese día cerró la compra de dos amplias y paupérrimas naves. El téxtil era su próximo negocio.

Muchachas activas, sanas y muy jóvenes, por 25 euros/mes, mas la mordida militar, empezaron a trabajar para él, 54 horas semanales. En el téxtil de Germán no había seguridad, no había higiene, no se pagaban las horas extras, los desmayos eran frecuentes por exceso de trabajo y mala alimentación. Las bajas por enfermedad o muerte eran frecuentes, pero esto parecía no importarle mucho, la sustitución mujer enferma por mujer sana era rapidísima debido a la abundante mano de obra disponible.

Sobreexplotación, esclavitud…, muerte. Y miles de millones de beneficios. En apenas seis años, 300.000 obreras/esclavas trabajaban su textil que exportaba al resto del mundo. El enriquecimiento de Germán es inimaginable, sin embargo, su codicia quería más: El Jade, la piedra preciosa que llegó a ser mas valiosa que el oro, llamó su atención.

Germán, reunió a un grupo numeroso.de niños, puso a cabecillas de su confianza al frente de la banda, aumentó las mordidas a los militares para saltarse las leyes del país, y se hizo con una ruta segura de contrabando de jade. Es verdad que muchos niños fallecieron, pero al igual que en el textil, la sustitución niño-muerto por niño-sano-activo era de inmediato.

Bangladesh, Laos, Vietnam, Tailandia, Bután, Nepal,..,son países que están siendo explorados por los «hombres-letrados-traje-maletín-apaño leyes». de Germán, para invertir en trabajo esclavo.

Las leyes ya de por sí amparan a quienes las dictan, sí, además, se pueden esquivar con mordidas-regalos-donaciones,

el resultado siempre será el mas conveniente Las conciencias disidentes no escuchan el desgarrador grito humano silenciado por regalos obtenidos de esclavos.-

 

Reflexionando ya es otra cosa -4 ¡y hasta aquí…!-

Supuestamente, jamás ha sido detenido ni encausado, Germán, fué:

-Contrabandista de tabaco y de ropa falsificada.
-Contrabandista de azúcar
-Contrabandista de droga, de alcohol y de armas.
-Contrabandista de jade.

En sus diferentes etapas de contrabando, obsequió, regaló y ha hecho donaciones importantes a diferentes administraciones del Estado; en su aceptación,¿se actuó bien, mal, regular?…

Como empresario legal en el sector textil, ha conseguido alcanzar una fortuna impresionante, su ayuntamiento, su comunidad autónoma y la administración del Estado, han sido favorecidos en repetidas ocasiones, con sus regalos y donaciones. ¿Debieron ser aceptados?…

¿Un regalo o donación puede exonerar al bienhechor del pago de sus impuestos?. ¿El destino final del regalo o donación, en caso de ser aceptado, debe ser cosa del bienhechor?.

La ordenación y equipamiento de un país tiene que ser obra de los ciudadanos elegidos democráticamente para ello, un bienhechor no puede dirigir sus obsequios o donaciones a destinos por él marcados, como tampoco puede evadirse del pago de los preceptivos impuestos por muchos «favores desinteresados» que haya hecho a la administración pública.

¿Debe un ciudadano, bienhechor o no, estar obligado por ley a declarar el origen de sus ingresos o de su fortuna?

Los tramposos en ninguna parte juegan limpio, se arrodillen ante Dios o el Diablo

Una mala acción, aunque se haga lejos y no se vea, sigue siendo una mala acción, y no se puede cambiar ni limpiar con ninguna clase de dádivas
NON PLUS ULTRA, GERMAN

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