Las matriarcas de Trujillo.

 

La vendedora de tortillas .

Reproducimos el texto de la vendedora de tortillas, que ha sido recibido amablemente en Trujillo por las hermosas matriarcas de la terrible masacre, como nos ha explicado con alegría esta semana la hermana Maritze Trigos en Bruselas.

También para compartir que esta vendedora (de tortillas de maíz) es doña Ana María Vargas Mayorga, que desde su humildad, ha luchado, resistido exigiendo justicia, por más de 25 años.

Estas Matriarcas… son fuente de inspiración Güeligaita, y estarán posiblemente entre las Güeligaitas de honor.

Maritze Trigos, dominica colombiana, carga en su mochila pancartas de las víctimas de la masacre de Trujillo y fotos de las matriarcas, las madres y abuelas de las personas asesinadas y desaparecidas cuando sus restos eran arrojados al río Cauca.

Llega esta mujer a un palacio de Valencia y despliega su exposición de imágenes, haciendo posar una mirada especial en la vendedora de tortillas, una de las matriarcas: seis hijos le fueron asesinados o desaparecidos por el terror paramilitar en Trujillo, Valle del Cauca, Colombia.

Imposible resulta asumir tanto horror en una familia y en una madre, imposible que Maritze puede lograr transmitir tantos años de acompañamientos a las matriarcas, a las sobrevivientes, en tantas peregrinaciones hacia el río Cauca, en tantas constancias y documentos entregados al estado, en tantas interpelaciones con gente tan valerosa como el padre Javier Giraldo o el abogado Eduardo Carreño, en tantos esfuerzos para construir el espacio de la Memoria, en aquel cerrito, al lado de la población de Trujillo, de donde nunca desaparecieron los paramilitares y su control social y político pese a la condena de la CIDH, que obligaba al Presidente de la República a pedir perdón por la masacre continuada, cosa que hizo a regañadientes uno de ellos, desde la distancia, sin dignarse a llegar al lugar y decírselo cara a cara a las víctimas.

Estas víctimas de Trujillo, que recibieron tantos premios sin embargo, como el de DDHH de Siero, o el Nacional de Colombia, persisten en su desamparo:

¿cómo es posible que el estado colombiano en una masacre tan peculiar, conocida, documentada y enjuiciada deje libre a uno de los criminales Henry Loaiza alias el Alacrán, y siga sin encontrar a otro de los condenados el mayor del ejército Urueña, al que se dejó escapar y probablemente algún estamento esté protegiendo y escondiendo?

¿De qué tamaño será el dolor de estas víctimas, (como la vendedora de tortillas doña Ana María, que para mayor ensañamiento fue desahuciada de su casita, quedando en la calle por asumir una deuda creyendo que podría abonarla con las promesas de reparación que nunca llegaron, y hubo de trasladarse a vivir con su familia),

cuando de nuevo estos días los controladores del poder político y criminal “dejan pasar” a sus sicarios para destrozar el centro de memoria, destruir algunos de sus cuadros de víctimas y dejar otra vez sus huellas de horror actualizado en pintadas insultantes y con amenazas de muerte contra Maritze y contra las abuelitas de la terrible masacre de Trujillo, cuyo párroco, descuartizado junto a su sobrina, sigue inspirando a jóvenes universitarios que visitan el centro de Memoria, superando ( ¿?) la ignominia de un estado que vuelve a las andadas en gobierno de ultraderecha, provocando situaciones de desamparo e impunidad como para que nuevas masacres como la de Trujillo vuelvan a producirse?.

En 2014 la Unesco incluyó al libro “¡Tiberio Vive hoy!: testimonios de la vida de un mártir, Tiberio Fernández Mafla”, en el Registro Memoria del Mundo.
Antes y después, la organización infantil de la AFAVIT organiza comunicaciones y concursos, y ha ganado otros, a través de cartas, relatos y dibujos, todos hechos a mano por habitantes de Trujillo: se trata de Resistir, Persistir, Nunca Desistir, como reza uno de sus emblemas.

(¿nos damos cuenta del parecido con el de las personas pensionistas movilizadas en el último año en nuestro país).


Una RESISTENCIA que es Memoria permanente para que esa terrible e incomprensible matanza de casi 400 personas nunca pueda quedar en el olvido cómplice.

Comentarios

  1. Increíble testimonio de uno de los mayores y mas viles crímenes de Estado ocurridos en Colombia y que aún persisten. Gracias Hermana Maritze por su honorable y valiente trabajo, ejemplo de muchos!

  2. En este gran problema colombia, recuerdo las palabras de un espirituall frances, Marcel Légaut, que decía: el mal es incomprensible, pero principia a tener sentido a medida que se lucha contra el mal. En Colombia hay muchos casos, nombro a las madres de desaparecidos o sacrificados de Buenaventura, que salen en manifestacion por las calles pidiendo perdon ñor los victimarios.

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