¿ Derechos de las personas refugiadas ?

Los lunes al sol, al viento o a la lluvia.. en defensa de la Justicia social.

Si el lunes anterior se resaltaban los derechos de las Personas frente a la avaricia y trucos de las Multinacionales (STOP ISDS), este otro lunes estamos con.. las Personas refugiadas.

Activismo popular en busca de soluciones:

Dice Amnistía Internacional :”Mientras los gobiernos hacían dejación de sus responsabilidades para con las personas en busca de asilo y refugio, aumentaba el activismo y el trabajo de incidencia de la ciudadanía. Pero, en todo el mundo, los gobiernos están usando una diversidad cada vez mayor de métodos para dificultar el trabajo de las personas y organizaciones que ayudan a las personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas.

Entre otras medidas, se utilizan leyes administrativas, penales y de otra índole para disuadir, imponer restricciones, enjuiciar y castigar a quienes prestan ayuda.”

Desde la incautación de embarcaciones de búsqueda y salvamento de ONG en el Mediterráneo, hasta el “apagón informativo” para que no sepa cuántas personas están demandando auxilio en el mar, a la criminalización de activistas de Caminando Fronteras…

En un mundo cada vez más hostil, la solidaridad y la acción directa de comunidades e individuos podría ser el camino para reforzar el derecho de todas las personas a buscar asilo y vivir en dignidad. Los gobiernos deberían celebrar y seguir el ejemplo de su gente en lugar de amenazarla y acosarla.

La semana pasada se cumplieron 5 años de la masacre de El Tarajal, donde 15 personas murieron ahogadas, varios juicios han sido interpuestos por la acción de la guardia civil, testigos presenciales y sobrevivientes no han podido dar testimonio, y los familiares de las víctimas siguen pendientes de una mínima llamada de nuestras autoridades.

También 23 personas ese día fueron “devueltas en caliente” a Marruecos: por estas acciones España ha recibido varias condenas del Tribunal europeo de DDHH.

Y el número de personas ahogadas en el Mare Mortum se hace ya horroroso.. y ¿qué podemos y debemos hacer..?

Los CIEs, centros de internamiento para extranjeros, son una de las caras más visibles y duras de las políticas racistas institucionales, en las que se encierra a las personas por su condición racial y económica, es una de las herramientas que utiliza el sistema para instaurar y perpetuar el control sobre la población migrante como paso previo a su deportación; siendo también una medida coercitiva con el fin de generar miedo a las migrante.

Ojala en 2019 podamos ireforzar una lucha colectiva para afrontar las políticas antimigratorias.

El año 2018 concluía con una sentencia que condena al Estado español por incumplimiento de cuotas, pero con mucho camino por hacer todavía para aplicar vías legales y seguras y acabar con las muertes en el Mediterráneo.

En julio el Tribunal Supremo condenó al Estado por el incumplimiento de los acuerdos sobre las cuotas de acogida de refugiados para reubicación (de Grecia e Italia) y reasentamiento (terceros países fuera de la UE ), fruto de los pactos europeos de 2015.

Sin embargo el nuevo gobierno del PSOE no ha movido ficha. No sólo no se ha dignado aumentar el número de plazas de acogida, sino que tampoco ha presentado ninguna propuesta económica para ejecutar lo que dice la sentencia: acoger 19.449 personas.

A pesar del primer gesto en la acogida del Aquarius en Valencia, las políticas no se han modificado. No ha cerrado los CIE, no ha terminado con las devoluciones en caliente, no ha sacado las concertinas, no ha resuelto el colapso en el sistema de asilo.

Acabamos el 2018 con 2.500 muertes, según ACNUR. 2.500 vidas. 2.500 historias. 2.500 personas. Y recordemos: no es una tragedia, es una falta de voluntad política. No es una crisis humanitaria, sino una irresponsabilidad por parte de nuestros gobiernos.

Y mientras continúan las muertes, se fortalecen las fronteras: 1.000 km de muros físicos en Europa, según el último informe del Centro Delàs. Además hay que sumar los que son intangibles. Y mientras continúan las muertes, se criminaliza la solidaridad y la defensa de los derechos humanos: se persigue a Proactiva Open Arms, en Aquarius o activistas como Helena Maleno.

Sigue la externalización de fronteras y un ejemplo es la española, la frontera sur, a través del acuerdo bilateral entre España y Marruecos.

Pero vemos como no sirve para nada: 63.000 llegadas en 2018 por esta frontera donde se vulneran los derechos humanos de manera sistemática.

Este año tenemos el gran reto de seguir trabajando para construir una red de colectivos y personas cada vez mayor para transformar las políticas antimigratorias si queremos que los derechos humanos y la dignidad ganen la partida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *