Neofascistas y franquistas. desnormalizar.

Franquistas y neofascistas.

¿escucharon…? Es el sonido de su mundo derrumbándose. ¡ Es el del nuestro resurgiendo ¡

Eso decían los neozapatistas.. ahora que van a cumplirse 25 años de su levantamiento en Chiapas.

Quién resurge y quién está derrumbándose, está por ver, o más depende de qué acciones se pongan en funcionamiento.

Entre ellas superar la normalización del fascismo en nuestro país. Mucho más ahorita que estamos rodeados.. del yanqui-presidente grosero, misógino, racista, del que empieza en Brasil, militarista, racista, fascista…y de los otros.. que nos avasallan, nos rodean y nos persiguen eliminando Derechos.

Cuando este viernes el escritor Xuan Santori presentaba su libro en Noreña “42.553. Después de Buchenwald”, premio Máximo Fuertes Acevedo 2017, y conversaba en público con Vicente García Riestra, el protagonista del libro, proyectaba también imágenes del campo de concentración nazi de Buchenwald..

Imágenes de la excelente organización de la maquinaria de exterminio de personas, la industria de la muerte con sus tecnologías más avanzadas, con maquinillas de rasurar eléctricas, con hornos a vapor para el caldo de nabos para los presos, con productos químicos desinfectantes malolientes, con trenes y utensilios de control total, vallas de alto voltaje y hornos crematorios..

Pero también imágenes de la “normalidad” familiar de los verdugos, de los jefes del campo de concentración, que de forma cotidiana convivían con sus familias, en una apariencia idílica de gente que nada tenía de qué avergonzarse.. por el asesinato industrial, el esclavismo, las torturas, los trabajos forzados y el hambreamiento de millones de seres que consideraban inferiores y que hicieron que sobrevivientes casuales como Vicente pasaran en año y medio de tener 72 a 28 kilos en su cuerpo lacerado.

Hay otros testimonios fílmicos que muestran a los torturadores como gente “normal” con familias normalizadas, y ello debiera llamarnos la atención, para “levantarnos” como los zapatistas, y no permitir ni por pasiva ni por activa que los nuevos fascistas, las nuevas hornadas franquistas, los exterminadores culturales y físicos, tengan ninguna “normalidad” democrática.

«Hay que luchar por mantener las libertades siempre. Cuando se atacan se ponen en peligro nuestros derechos y los de todos los demás», ha estado diciendo Vicente García Riestra a la gente joven estudiante, en Noreña, en Xixón, en Francia.

Y lo dice una persona a la que no se ha permitido ninguna normalidad en su dilatada vida de sobreviviente.

En la fosa común de Oviedo están los restos de su padre. Uno de sus hermanos, Gorín, fue fusilado a los 17 años en el cementerio de Noreña. Su hermana Rosario y su hermano Luís pasaron muchos años en las cárceles franquistas. Vicente tuvo que huir con su familia en barco hacia Francia. Allí los metieron en un campo de refugio en la playa, frente a un batallón de soldados . Cuando los franceses se quedaron sin mano de obra echaron mano de los exiliados españoles.

Cuando Francia fue invadida por los nazis Vicente pasó a colaborar con la resistencia. Y lo pillaron los nazis y lo enviaron al campo de exterminio de Buchenwald.

Pero sobrevivió para contárnoslo:

“El nazismo está a las puertas otra vez, las han entreabierto en Alemania, en Francia lo tenemos también y en España así, así. ¿Qué hay que hacer? Si lucho y voy a los colegios de Francia es por eso, para que los alumnos, los jóvenes, aprendan lo que hemos sufrido, no por explicar nuestra vida, sino para que hagan todo lo posible para no vivir lo que nosotros hemos vivido”.

Franco le robó la nacionalidad española, quedando como apátrida, mientras que Francia le reconoció sus méritos y le condecoró por su colaboración con la resistencia al nazismo.

¿Merece o no que le hagamos caso a Vicente García Riestra, luchador antifascista, héroe de la resistencia, recluso nº 42.553 de los nazis..?

Vicente, uno de los güeligaites de honor…

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