GÜELIGAITES D’ASTURIES NEL DIA INTERNACIONAL DE LES PERSONES MAYORES

GÜELIGAITES D’ASTURIES NEL DIA INTERNACIONAL DE LES PERSONES MAYORES

Les persones mayores de 65 años formamos el colectivu onde más incide la probeza n’España. Por eso, nesti Día Internacional de les Persones Mayores, Güeligaites d’Asturies, del movimientu de los yay@flautas, queremos poner de relieve la contribución que les persones mayores fiximos y faemos a la sociedá, y denunciar qu’esti sistema capitalista xenera desigualdá, precariedá, esclusión, enfermedá y empobrecimiento, non solo para nós, les persones mayores, sinón tamién para la gran mayoría de la sociedá.

Nun ye fácil avieyar nesta sociedá insolidaria ya inxusta, onde les persones mayores somos una carga para’l sistema. Munches persones mayores acaben pensando que la so vida tien menos valor y son más gustantes a la depresión y al aislamientu social. La vida de les persones mayores con actitúes negatives, con respectu al avieyamientu, ye, en promediu, 7 años más curtia que la quien tien actitúes positives.

Pero nun se trata solo d’actitúes personales. L’avieyamientu ta influyíu significativamente polos determinantes sociales de la salú, de cuenta que les persones procedentes de grupos desfavorecidos socioeconómicamente, tienen una salú considerablemente peor al llegar a una edá avanzada, y la so esperanza de vida ye menor.

Cuando llega l’avieyamientu non puede cargase tou sobro’l llombu de les mesmes persones mayores y de les sos families. Precisamos una sociedá solidaria y un Estáu que defenda lo público, lo comuñal, lo que ye de toos. Precisamente quien más precisamos de lo público, somos quien más tenemos de defendelo frente a quien quier apoderase d’esi patrimoniu común, llevando a cabo privatizaciones de propiedaes, de recursos y de servicios, y revirtiendo derechos sociales pa beneficiu d’una élite minoritaria.

Esti sistema neolliberal retaya los servicios sociales y les ayudes a la vivienda, alza los precios de la lluz y de los arriendos, establez copagos, y retaya personal y medios en sanidá, en dependencia, n’establecimientos residenciales pa mayores… Y niega el dineru p’ameyorar les pensiones mínimes, mientres subvenciona les armes de guerra, les autopistes, los bancos, los fondos de pensiones privaos, les sociedaes de valores y hasta a la Ilesia Católica.

Frente al economicismu y al sálvese quien pueda, principiu rector d’esta sociedá individualista y consumista, reivindicamos otra manera de plantegar y resolver les cuestiones de les que depende la dignidá de la vida humana, porque esti modelu económicu neolliberal nun garantiza l’empléu, nin el salariu, nin unes pensiones dignes, nin les conquistes sociales, nin los derechos humanos, nin una vida mínimamente digna y xusta, salvo pa esa minoría privilexada.

A los derechos sociales, como derechos universales amestaos a la dignidá de la persona, tien d’aportase pol solu fechu de nacer, como reconoz la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Esa ye la base d’una Renta Básica Universal por la que naguamos.

Estimamos la invitación a participar nesti actu y aprovechamos pa pidir, a les distintes organizaciones esmolecíes por defender lo público, que sían conscientes de la necesidá de caltener la unidá, percima de les diferencies, pa defender lo común, lo que ye de toos. Nin les lluches, como la de les pensiones, nin les places públiques son patrimoniu esclusivu de naide.

Por un avieyamientu saludable, vivamos la tercer edá de forma activa y positiva, defendamos lo público y … ¡ nun escaezamos a quien retayaron o retayen los nuesos derechos !.

Güeligaites d’Asturies deseyámosvos salú y república.


GÜELIGAITES DE ASTURIES EN EL DIA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MAYORES

Las personas mayores de 65 años formamos el colectivo donde más incide la pobreza en España. Por eso, en este Día Internacional de las Personas Mayores, Güeligaites de Asturies, del movimiento de los yay@flautas, queremos poner de relieve la contribución que las personas mayores hemos hecho y hacemos a la sociedad, y denunciar que este sistema capitalista genera desigualdad, precariedad, exclusión, enfermedad y empobrecimiento, no solo para nosotros, las personas mayores, sino también para la gran mayoría de la sociedad.

No es fácil envejecer en esta sociedad insolidaria e injusta, donde las personas mayores somos una carga para el sistema. Muchas personas mayores acaban pensando que su vida tiene menos valor y son más proclives a la depresión y al aislamiento social. La vida de las personas mayores con actitudes negativas, con respecto al envejecimiento, es, en promedio, 7 años más corta que la de quienes tienen actitudes positivas.

Pero no se trata solo de actitudes personales. El envejecimiento está influido significativamente por los determinantes sociales de la salud, de tal modo que las personas procedentes de grupos desfavorecidos socioeconómicamente, tienen una salud considerablemente peor al llegar a una edad avanzada, y su esperanza de vida es menor.

Cuando llega el envejecimiento no se puede cargar todo sobre la espalda de las propias personas mayores y de sus familias. Necesitamos una sociedad solidaria y un Estado que defienda lo público, lo comunitario, lo que es de todos. Precisamente quienes más necesitamos de lo público, somos quienes más debemos defenderlo frente a quienes quieren apropiarse de ese patrimonio común, llevando a cabo privatizaciones de propiedades, de recursos y de servicios, y revirtiendo derechos sociales para beneficio de una élite minoritaria.

Este sistema neoliberal recorta los servicios sociales y las ayudas a la vivienda, eleva los precios de la luz y de los alquileres, establece copagos, y recorta personal y medios en sanidad, en dependencia, en establecimientos residenciales para mayores… Y niega el dinero para mejorar las pensiones mínimas, mientras subvenciona las armas de guerra, las autopistas, los bancos, los fondos de pensiones privados, las sociedades de valores y hasta a la Iglesia Católica.

Frente al economicismo y al sálvese quien pueda, principio rector de esta sociedad individualista y consumista, reivindicamos otra manera de plantear y resolver las cuestiones de las que depende la dignidad de la vida humana, porque este modelo económico neoliberal no garantiza el empleo, ni el salario, ni unas pensiones dignas, ni las conquistas sociales, ni los derechos humanos, ni una vida mínimamente digna y justa, salvo para esa minoría privilegiada.

A los derechos sociales, como derechos universales ligados a la dignidad de la persona, se debe acceder por el solo hecho de nacer, como reconoce la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Esa es la base de una Renta Básica Universal, que ambicionamos.

Agradecemos la invitación a participar en este acto y aprovechamos para pedir, a las diferentes organizaciones preocupadas por defender lo público, que sean conscientes de la necesidad de mantener la unidad, por encima de las diferencias, para defender lo común, lo que es de todos. Ni las luchas, como la de las pensiones, ni las plazas públicas son patrimonio exclusivo de nadie.

Por un envejecimiento saludable, vivamos la tercera edad de forma activa y positiva, defendamos lo público y … ¡ no olvidemos a quienes han recortado o recortan nuestros derechos !.

Güeligaites de Asturies os deseamos salud y república.

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