Sueña con Sanar la tristeza del mundo

Sueña con sanar la tristeza del mundo: Es uno de los poemas, convertido en canción, del poeta mapuche Elicura Chihuailaf, que, por razones de la pandemia, se ha encontrado en Asturias sin poder volar a su país.

Aprovechando esta forzada y casual situación el colectivo Güeligaites (gente veterana por la justicia social) preparó un encuentro cultural. Una especie de iniciación o pequeña inmersión en la Cultura mapuche, con el poeta, su compañera y su hija presentes, bajo un roble de la plaza de la Habana en Xixón.

Si no hubo interés en los medios, tal vez pueda deberse a una situación similar a la de Evo Morales, que pasó tres veces por Asturias en actividades diversas, y cuando resultó elegido Presidente, entonces hubo recordatorio de que en efecto había estado en la tierrina y ni cuenta se habian querido dar.   https://vimeo.com/437412915

Elicura Chihuailaf ha sido propuesto al Premio Nacional de Literatura, y de hecho llegó unos minutos tarde en la actividad de Xixón porque habia estado comunicando en seminario web de la Universidad de la Frontera en relación con esta candidatura.

La Cultura es una forma de pensar, para avanzar y progresar en el desarrollo del grupo. Es el elemento del grupo. Es el elemento que permite a unificar a un pueblo cohesionando las comunidades. Expresiones que regulan a la gente entre sí y a la gente con el entorno natural. La cultura tiene que ver, con el espíritu que no tiene fronteras, por lo tanto puede volar y se convierte en riqueza universal.

Reconocer y agradecer a quienes, en estos tiempos globalizadores, conservan y transmiten las expresiones que forman parte del patrimonio de los pueblos gracias a las que, disfrutamos de una cultura universal. En el caso de hoy, a ELICURA CHIHUAILAF.



Elicura (piedra transparente) tiene numerosas obras escritas, aunque es un defensor de la oralitura, en referencia a la tradición oral de su pueblo: el modo de contar y compartir historias, poemas, conocimientos, de generación en generación.

También ha traducido poemas de autores huincas (no mapuche) como Víctor Jara, Pablo Neruda, o el propio Alonso de Ercilla, aquel invasor-conquistador español que, al contrario que otros propagandistas de las incursiones, puso en muy alta valoración al pueblo que iban a conquistar y contra el que peleó en varias batallas, en su poema épico La Araucana.

Dice Chihuailaf (neblina extendida sobre un lago):

Nos consideramos Hijos / Hijas de la Tierra, ni más ni menos que los demás seres vivos. Nos “salvamos” y nos reencantamos todos o no se salva ni se reencanta nadie. Vemos siempre la Totalidad, no sólo los fragmentos.

Nos consideramos guerreros de la Ternura. Nos preguntamos: ¿qué hija / qué hijo agradecido no se levanta cuando su Madre –que le da todo lo que necesita para vivir- es avasallada? Nuestra lucha, nos dicen, es una lucha por Ternura. Por eso, ante la codicia de los imperialismos, es una lucha que se ha sostenido por siglos.  https://vimeo.com/437382987



Y dijo en Xixón que tal vez la pandemia actual puede ser una oportunidad para cambiar el sesgo del mundo, para hacer respetar más y mejor a la naturaleza.

EN PLENA PANDEMIA DE LA COVID 19

 

            Nada ye casual. Tampoco esti alcuentru con Elikura Chihuailaf.

          Así que, en plena pandemia mundial, nos encontramos, aquí, en Xixón,  con un recado de parte de este oralitor, que universaliza la sabiduría del pueblo mapuche.

          Y ya llevamos unos cuantos días conversando con la cultura mapuche, a través de los textos de Elicura y de los vídeos a los que nos hemos acercado.

          La cultura y la sabiduría mapuche nos interpelan, en medio de esta pandemia, y nos enfrentan a nosotros mismos como individuos y como sociedad:

          ¿Esta pandemia nos ayudará a aprender a vivir, a compartir, a cuidar mejor de la familia, de la comunidad y a no seguir apartando (y aparcando) a nuestros mayores?

          ¿Servirá para que seamos capaces de cambiar el ritmo y el estilo de vida, llevando una vida más sencilla y natural, en contacto con la Madre Tierra y aplicando un desarrollo autosustentable, comunitario y participativo?. 

          ¿Cambiaremos los hábitos de acumulación y consumo, tomando de la tierra sólo lo indispensable y recuperando los hábitos de salud y equilibrio con la energía espiritual?

          ¿Cuidaremos más las relaciones con los demás, mirándonos de cerca, y dialogando, para descubrir cuánto conocemos y reconocemos de nosotros y de los otros?

          ¿Aprenderemos a escuchar el poder del silencio y del viento, asumiendo que somos aves de paso y que compartimos, con todos los seres que habitan el  universo, el espíritu del aire, unas veces azul, y otras, gris? 

          Cuando dejemos de estar asustados y perdamos el miedo a la pandemia ¿seguiremos escuchando al pueblo mapuche, y las palabras de Elikura, que nos recuerdan que “somos aprendices en este mundo de lo concreto, de lo visible, pero ignorantes de la verdadera energía que invisiblemente nos habita y nos mueve”?

          Gracias, Elikura, por habernos dado esta oportunidad de acercarnos y conocernos.

Gracies por tu visita y por el impulso de tu palabra. Gracies a la vida.

Nauelpán (tigre puma) estuvo acompañado de Boni Ortíz e Iván SanSegundo, que recitaron y cantaron poemas y canciones complementarias en asturiano y castellano, y de Miguel SanMiguel que interpretó canciones como Alcarama (..ya se van los pastores..) proclama cuasi-universal de aquella sierra soriana de nombre árabe, de referencias nómadas de la trashumancia, con significado de orgullo-dignidad, que sirvió para reflexionar también sobre los paralelismos entre el pueblo palestino y el pueblo mapuche: Mapu tierra, che gente: Gente de la Tierra.

Pues es muy abundante la diáspora palestina en Chile, tanto que hasta tienen un equipo de fútbol con ese nombre en primera división, el Palestino, lo mismo que hay otro club futbolero popular con nombre de líder mapuche, el Colo Colo, y que ambos, el Colo Colo y el Palestino, han tenido a sus gentes, hinchadas, jugadores, directivas, con sus banderas y simbologías en las movilizaciones y rebeldías que reventaron en Chile en el otoño pasado y todavía permanecen contra el mal gobierno de Piñera.

Y se emparentan, pueblo mapuche y pueblo palestino, en la querencia a la tierra robada, en la aspiración al regreso, al retorno al territorio.

El pueblo mapuche y Benetton

 La primera vez que algunos oímos hablar de los mapuches fue con motivo de una concentración de protesta ante la tienda de Benetton, en la calle los Moros, aquí en Xixón. Ese día empezamos a enterarnos de que Benetton, que controla el imperio textil italiano, había comprado, en la Patagonia argentina, 900.000 hectáreas (un espacio mayor que la Comunidad de Madrid) en las que crían casi 100.000 ovejas, que llegaron a producir el 10% de la lana de la firma.

Y conocimos que un grupo mapuche, los indígenas que ocupaban esas tierras hasta que fueron prácticamente aniquilados por los argentinos (a finales del siglo XIX), se había instalado en una pequeña parcela con la intención de convencer a los mapuches para alzarse contra Benetton y otros terratenientes, y construir un nuevo estado dentro del territorio chileno y argentino.

Más tarde supimos que, en marzo de 2019, había habido un juicio y que la jueza había acusado a Benetton y al gobierno de Chubut de usurpación, llegando a pedir que se investigase a fiscales, jueces y comisarios por las irregularidades en los procesos previos al juicio. Los mapuche consiguieron que se planteara una mesa de diálogo para llegar resolver el conflicto sin más violencia … 

El pueblo mapuche sabe que los terratenientes tienen poder e influencias, y que quien se atreve a desafiarlos sufre la persecución, la represión, la judicialización y la muerte, como pasó con los asesinatos de Santiago Maldonado y de Rafael Nahuel. A pesar de todo eso, y de afrontar la hostigación que viven día a día, esperan no tener que seguir preocupados porque en las noches, mientras duermen, lleguen los grupos paramilitares al servicio de Benetton. Elikura, ¿cómo está la situación actualmente?

 


Elicura ha recordado cómo por ello hay presos políticos mapuche, en huelga de hambre, (como el machi Celestino Córdoba) y cómo se les aplica solamente a la gente mapuche una ley «antiterrorista» que viene de los tiempos de Pinochet y la «democracia» chilena no ha querido cambiar.

Una reflexión

 Los gestos solidarios hay que convertirlos, cuando pase la pandemia,  en masa crítica que cambie las cosas.

Y no se trata de reconstruir, o sea de levantar lo mismo de antes sobre cimientos de arena. Se trata de transformar, y la clave está en la transformación interior, en lo local y en no repetir los errores del pasado perseverando en la forma de vida que nos ha llevado hasta donde ahora estamos. Más que una nueva normalidad, necesitamos una nueva humanidad.

Los mapuche no tendrán la vacuna contra el virus, pero seguro que sí la tienen contra el cambio climático, que está en el origen de este virus, y que evitan las crisis sistémica de nuestro sistema de vida “civilizado”, porque ese pueblo defiende la biodiversidad y el desarrollo armónico y sostenible de su espacio territorial.


Elicura dice no venir en representación del pueblo mapuche (no es lonko o autoridad electa) pero sí que su creación literaria ha servido para expresar las demandas y propuestas de ese pueblo milenario, que el pasado amanecer del 24 de junio, en su año nuevo, celebraba el año mapuche 12.487.

Y allí, en el territorio mapuche, wallmapu, y en el hemisferio sur…ahora

«Llegó el invierno con su lluvia a humedecer la Tierra para el comienzo de los nuevos Sueños y sembrados. A pesar de la codicia, de la obstinada depredación con la que unos pocos violentan la Tierra, han de multiplicarse otra vez los bosques sagrados para que se sigan cumpliendo las leyes de la Naturaleza y continúe la vida del Agua: los ríos, las nubes, las hierbas medicinales, las aves, las flores, los árboles, las plantas, los insectos, los animales, la Gente; están diciendo nuestras Ancianas / nuestros Ancianos. No hay desmemoria en el Poder de nuestra Mapu Ñuke / Madre Tierra que respeta siempre sus normas / sus promesas, nos están diciendo. Por eso no nos queda más que recordar, recordar, para vislumbrar el futuro. Reiterar lo que nos dijeron / que nos dicen / que decimos.»

El 12 de Octubre se celebra la tradicional Marcha por la resistencia Mapuche

 

EL 12 de Octubre, la organización Meli Wixan Mapu, convoca a todas y a todos, mapuche y no mapuche, a manifestar su oposición a las políticas estatales que tienen como único fin de desmovilizar el avance de la Resistencia Mapuche. Esta resistencia ha permitido recuperar miles de hectáreas que se encontraban en manos de latifundistas, colonos y forestales usurpadores del  Wallmapu o territorio ancestral, logrando con ello espacios de autonomía que permitirán lograr la liberación nacional.

El estado de Chile ha sido especialmente represivo con el pueblo mapuche y hay weichafe presos y asesinados… Hay pu kona, presos políticos, para los que se exige libertad. En la Marcha se suele contar con la presencia de Werken de comunidades en resistencia, que entregan mensajes desde los territorios recuperados, respaldando la legítima lucha territorial y política que dignamente han asumido las nuevas generaciones.

Elikura, ¿puedes aclararnos el significado del lema?  ¡¡TURPÜ NEWEN TUAIÑ!!



Hermosa la actividad de Xixón, donde confluyeron los «pueblos profundos«, asturiano y mapuche, en el decir de Elicura Chihuailaf Nahuelpán.

Gracies Güeligaites.


AÑO NUEVO MAPUCHE
(NUEVA SALIDA DEL SOL)

Cuatro, cuatro. Cuatro, cuatro
y el Sol en un cántaro quebrado
Entre las hierbas las aves
esconden sus cabezas
y parece que la vertiente
posee el murmullo de tu corazón
We Tripantu!, dicen las niñas
y el rocío recogerá la lluvia
He vuelto, les digo
ahora soy un niño
¿Han visto al avestruz?
Traigan plantas, traigan flores
juguemos los juegos de los
Antepasados
muzay bebamos, que hermosos
en el cielo
están los árboles con sus troncos
de plata
(en ellos se miran estos Sueños
y los ríos que caen de la Luna )
Cuatro, cuatro. Cuatro, cuatro
Contigo he estado despierto
Madre Tierra
y en la mañana el agua fresca
es una constelación
Cuatro, cuatro. Cuatro, cuatro
¡Ya!, ha descansado el Sol.

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