40 años de la masacre en la embajada española en GUATEmala.

Guatemala: 40 años del asalto militar y quema de la embajada de España.

40 años del asalto y quema de la embajada española en Guatemala, que dejó 38 muertos, entre ellos el padre de la premio nobel de la paz Rigoberta Menchú.

El 31 de Enero de 1.980, las fuerzas de seguridad y el ejército guatemalteco, frente a la negativa y resistencia expresa del Embajador español y contraviniendo violentamente todo principio de Derecho Internacional conocido, asaltaron la Embajada de España en la ciudad de Guatemala.
El vandálico acto fue condenado unánimemente por toda la comunidad internacional. La Comisión de la Verdad de Naciones Unidas sacaría a la luz, con toda su crudeza, la barbarie ocurrida.

Hace 6 años moría Máximo Cajal, que presentó testimonio de los hechos en Asturias a través de uno de sus libros: “Saber quién puso el fuego ahí”.
https://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/15914/muerto-maximo-cajal.html


Ahora también en Asturias, la fundación Bueno auspicia el negacionismo y reinterpretación de los hechos, por parte del señor Molina, que empuerca también la memoria de curas asesinados por los militares, como el asturiano Juan Alonzo, asesinado un año después, recientemente designado como beato por la curia católica.

Responde de forma rotunda y clara Yago Pico de Coaña, que hace 6 años escribía su libro sobre los acontecimientos de los cuales fue protagonista y contribuyó decisivamente a salvar vidas: “34 años después-El asalto a la embajada española en Guatemala”.
https://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/37537/verdad-justicia-discuten-prueban.html?fbclid=IwAR1L2OLABTSVlFY_fHv3rhJ0A53YkhQzNFSlXuxj-9mkhLWdk0RRceT8dus

El ministerio español realizó ayer un homenaje y recordatorio, indicando que aquel ataque, realizado por agentes del Estado de Guatemala, fue una «flagrante violación» de la inmunidad diplomática de la que gozaba la delegación española.

Dicho asalto y quema de la embajada provocó como respuesta la ruptura de las relaciones diplomáticas españolas con Guatemala en 1980 hasta 1984.
Además de campesinos e indígenas maya, entre las víctimas mortales del asalto se encontraban el exvicepresidente de Guatemala Eduardo Cáceres Lehnhoff y el excanciller Adolfo Molina Orantes, quienes se encontraban de visita en la sección consular.

También fueron asesinados el entonces cónsul español Jaime Ruíz del Árbol y otros dos españoles, Luis Felipe Sanz y María Teresa Villa.

El ministerio español ha aludido tanto al informe «Guatemala: Memorias del silencio», de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas de 1999, que «investigó y condenó lo sucedido», como la condena de la justicia guatemalteca de «aquel lamentable episodio», 35 años después.

En 2015, un tribunal guatemalteco condenó a 90 años de prisión al exjefe de un comando de la extinta Policía Nacional Pedro García por hallarlo culpable de la masacre, tras demostrar que había ordenado que ninguna de las personas que estaban en el interior de la embajada saliera con vida.

Máximo Cajal, sobrevivió gracias a varios apoyos, y era el embajador español en el gobierno de UCD de Adolfo Suárez.
https://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/32246/guatemala-genocidio-maya-maldita-impunidad.html


También ayer hubo ceremonia maya por los hechos y por las víctimas en Guatemala.
Este viernes, sobre la acera de un barrio al sur de la ciudad de Guatemala, frente al lugar donde había estado la Embajada de España y que ahora es un estacionamiento público, cuatro organizaciones sociales colocaron una tarima para diversas presentaciones artísticas y, como cada año, realizaron una ceremonia maya para honrar a las víctimas.

Cinco guías espirituales encabezaron la ceremonia, invocación y la ofrenda en conmemoración del 40 aniversario de este «crimen de Estado».


En Ciudad de Guatemala, uno de los integrantes del CUC y coordinador del Colectivo Acceso a Tierra, Rafael González Yus, recordó a su hermano y presentó a su sobrino, quien tenía apenas un año y medio cuando perdió a su padre en la quema.

González Yus señaló que aún se encuentra prófugo por el caso el exdirector policial Donaldo Álvarez Ruiz y lamentó que la muerte en 2006 del expresidente Romeo Lucas García (1978-1982) haya dejado un halo de impunidad en el caso.

Los campesinos e indígenas habían tomado la misión española para protestar por las graves violaciones a derechos humanos ocurridas en el norte del país y las frágiles condiciones de vida en la costa sur, principalmente en las plantaciones de caña de azúcar.

Durante el juicio de 2015, la Fiscalía demostró que García Arredondo ordenó que ninguna de las personas que estaban en el interior de la embajada saliera con vida.

El único guatemalteco que logró salir vivo de la embajada, Gregorio Yujá Xoná, fue llevado a un hospital, de donde fue secuestrado, asesinado, y su cuerpo tirado con un mensaje de terror, convirtiéndose en la víctima 38.
Las organizaciones que conmemoraron el 40 aniversario de la quema de la Embajada de España indican que «las estructuras de poder criminal que se ensañaron contra los pueblos indígenas durante el conflicto armado (1960-1996) siguen latentes e impunes y se fortalecen en contradicción con lo establecido en los Acuerdos de Paz».


En Asturias, varios colectivos siguen trabajando específicamente con Guatemala y sus organizaciones de base. Cultura Indígena en Llanes, CSX en Langreo, (cuyo director viaja hoy a Guatemala), Cáritas de Llaranes, o Seronda con Puente Belice. Además de Soldepaz.Pachakuti en todo cuanto se relaciona con pueblos indígenas. Y allí permanece trabajando incansablemente el misionero polesu Toño Noval, que auspició el Premio DDHH de Siero para el MTI, a cuya entrega llegó el obispo Ramazzini, ahora nombrado cardenal, y amenazado de muerte.

Memoria digna para las víctimas de la masacre en la embajada española de Guatemala.

Agradecimientos continuados a quienes cumplieron con su deber ético, humanista y diplomático como don Máximo Cajal y don Yago Pico de Coaña.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *