La alcaldesa desobediente.

Lo público es laico. Lo religioso es particular y privado y en ese ámbito debiera permanecer.

¿No fue así como se pronunció el Pleno municipal de Xixón? ¿porqué entonces la alcaldesa va como regidora y no va como Carmen? Si ella es la desobediente.. ¿porqué los policías en tan abundante número se colocan con malas caras contra los activistas de Asturias Laica que previamente habían realizado todas las solicitudes burocráticas para expresar su Apoyo al Pleno, su rechazo a la desobediencia alcaldil? ¿hace falta tanto gasto en recursos policiales cuando de sobra y por muchos años es conocida la actitud pacifista y pacífica de Asturias Laica, en su mayoría profesoras y profesores.?

Nuestro Estado español ¿es aconfesional?. En la práctica nos referimos.

Pancartas, cartelinos y silencio en el extremo de la playa gijonesa donde curas y alcaldesa se juntaban para bendecir las aguas. Aguas que sí, han estado muy sucias por anomalías de la propia gestión municipal. Sucias y bendecidas seguramente que son más fiables. Pero en cualquier caso, para esa bendición ni hacía falta que ningún poder vaya “bajo palio” como en el franquismo, y tiene por que el señor cura utilizar su altavoz para arropar y proteger los actos insumisos de la alcaldesa.

Tampoco era preciso que varias personas beatas insultaran de forma tan grosera a los manifestantes, ni que se taparan las entendederas ante las palabras suaves y pedagógicas que trataban de hacerlas entrar “en razón”. ¿tanta agresividad no choca de frente con la doctrina del Cristo?

“El respeto a la libertad de conciencia, el respeto a las ideas religiosas de cada persona, en una sociedad democrática y plural, hace inadmisible que los representantes de la ciudadanía, de toda la ciudadanía, participen como tales en un acto confesional de una determinada religión. Doña Carmen Moriyón Entrialgo tiene todo el derecho a participar, como Carmen, como ciudadana, en todas las ceremonias religiosas que su conciencia le dicte. La Alcaldesa de Gijón, de todas y todos los gijoneses, no puede hacer a su Cargo participar en una ceremonia confesional, de ninguna confesión religiosa.

Ese necesario respeto a la libertad de conciencia de toda la ciudadanía, … el necesario respeto que las autoridades le deben a las creencias de toda la ciudadanía, justificaría por sí solo que el día 29 nos viésemos en Campo Valdés para recordarle a nuestra alcaldesa que ese no es su sitio. A ella y a todas las autoridades y representantes públicos como tales.

Pero, además, en el caso del Ayuntamiento de Gijón, miembro de la Red de Municipios por un Estado Laico, hay un mandato democrático del propio Ayuntamiento para respetar escrupulosamente esa libertad de conciencia. El no hacerlo supone, además, un desprecio inaceptable a las mínimas normas democráticas de funcionamiento, y por lo tanto una grave falta del respeto que la ciudadana Carmen le debe a la Alcaldía de Gijón.”

Por cierto que detrás de la gente que difundía los valores de la laicidad, con otra pancartina, un grupo de güeligaites acompañaba.. yay@flautes sí, pero laicos.

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