Desde GÜELIGAITES rechazamos el golpe de estado en Bolivia.

Y el mismo día en que en nuestro Estado Español se estaba produciendo la subida promocionada de los ultras..  otros ultras consiguieron derrocar con violencia al Presidente legítimo de Bolivia.

 

El politólogo Noam Chomsky denunció que EE.UU. está detrás del golpe de Estado para derrocar al presidente Evo Morales, y que el centro de operaciones de la embajada de Estados Unidos en La Paz ha dejado entrever dos planes en el país suramericano: “el ‘plan A’, un golpe de Estado, y el ‘plan B’, el asesinato de Morales”.

Lo ha sintetizado muy certeramente el electo Presidente de Argentina: “En Bolivia se ha consumado un golpe de Estado producto del accionar conjunto de civiles violentos, el personal policial autoacuartelado y la pasividad del ejército. Es un golpe perpetrado contra el presidente @evoespueblo, que había convocado a un nuevo proceso electoral.”


Evo ha dicho: «Ser indígena y de izquierda fue nuestro pecado, el capitalismo no es la solución, el peor enemigo de la humanidad es el imperialismo«.

“Rechazamos actos como la quema de la Wiphala en #Bolivia, clara muestra del carácter fascista de la derecha que ha orquestado el #GolpeDeEstadoEnBolivia “.

Pues sí, además de los actos racistas explícitos, además de las quemas de oficinas del tribunal electoral, secuestro de familiares de ministros y senadores, humillación de alcaldesas en la vía pública, saqueo de casas de la hermana del Presidente o del propio Evo Morales con la complacencia de la policía y el ejército, además, aunque nos suene extraño, está la retirada y quema de banderas de los 7X7 colores, la wiphala de los pueblos indígenas, que ha estado ondeando en sitios oficiales y representa de forma certera al Estado Plurinacional que reza y reconoce la Constitución boliviana ahora mancillada.

Ellos no son pueblo, son una logia de ricachos que pueden pagar sicarios, pueden comprar armas, han financiado este golpe«.


Sí, el líder de la asonada, que se reunió abiertamente con los mandos policiales y militares para conseguir su apoyo, para actuar de forma directa con grupos de choque, aTERRORizando a diestra y siniestra, es un empresario ricachón, misógino, racista, machista, fundamentalista religioso que está señalado de gestionar cuentas en paraísos fiscales, que cita a Pablo Escobar para amedrentar a quienes no le sigan la corriente golpista, dueño del Grupo Empresarial Nacional Vida S.A., que posee inversiones en compañías como Conecta, Tecorp, Xperience, Fenix Seguros, además de Nacional Seguros Vida, del proyecto de Clínica Metropolitana de las Américas.

Y una de sus acciones, rodeado y protegido por policías, ha sido arrodillarse en el Palacio Quemado, quitar la wiphala, y colocar junto a la tricolor boliviana…una biblia.

Es un misterio por qué el gobierno de Evo Morales confió la auditoria a la OEA y desde luego supuso una metedura de pata grave: El informe que la OEA lanzó a los medios fue la puñalada y el desencadenante que generó mayores focos de violencia.

Evo Morales ha renunciado, presionado por el mando policial y a petición expresa de los generales, y ha estado tratando de evitar una masacre en la calles. Sebastián Piñera lleva más de 25 muertos y ahí sigue, igual que Moreno en Ecuador con 11 muertos por la represión gubernamental, o el presidente de Haití Jovenel Moise con 40 muertes.

Quién está perdiendo es el pueblo boliviano, las conquistas sociales de este tiempo, y que ahora tendrá que luchar contra la escalada fascista, racista y misógina. Los que humillaron y amarraron, los que saquearon las sedes de las organizaciones indígenas y campesinas y quemaron la Wiphala, los que asediaron canales de tv y embajadas, en algún momento tendrán que responder.

El golpe de Estado de la derecha empresarial, fundamentalista y racista en Bolivia sigue su desarrollo. Es un golpe contra todo el proceso social que han desarrollado cientos de organizaciones sociales, indígenas, comunidades que son las que encarnan el carácter plurinacional del territorio boliviano. Por ello, los sectores reaccionarios atacan a las organizaciones sociales, queman las sedes sindicales, y a quienes son parte de ellas.

Hubo elecciones en Bolivia el 20-O, y antes y durante y después la oposición ya dijo que no iba a reconocer los resultados. Pero no era tan esperable el grado de violencia que se generaría, y en tal contexto la incertidumbre y cobertura internacional que se está propiciando para desconocer los resultados que daban por evidente ganador al presidente Evo Morales Ayma.

El segundo en votos era Carlos Mesa, que pertenece a las clases medias ilustradas, y ya fue vicepresidente con Sánchez de Losada: en aquella ocasión, en 2003 se produjo la masacre por la llamada «guerra del gas», con 65 muertes, y Sánchez de Losada y su ministro represor Sánchez Berzaín huyeron a EE UU, donde siguen protegidos (y se han manifestado ahora contra Evo) y USA niega su extradición, y asumió temporalmente Carlos Mesa. A los pocos meses volvió a dimitir, y en ese proceso de empoderamiento indígena y de movilizaciones potentes resultó electo un indígena por vez primera en la historia boliviana.

Posteriormente, en el contencioso internacional que Bolivia tiene con Chile por la salida al mar, Carlos Mesa fue designado por el Gobierno de Evo Morales para representar a Bolivia, y recuperó así cierto prestigio, del que ahora se valía para optar a la presidencia.

En 2008 se habían producido graves altercados violentos con ínfulas de separatismo en Santa Cruz y otros departamentos que se han llamado «la media luna», y en tal contexto las actitudes racistas llevaron a humillar en público a personas de origen indígena, y hay abundante documentación, penosa, sobre ello: ahora se está repitiendo, con apoyo explícito de la institucionalidad policial.

El separatismo de Santa Cruz (con un estatuto de autonomía bien parecido o casi copiado del catalán) fue parcialmente superado mediante la negociación y ventajas económicas para el departamento, pero ha vuelto a resurgir ahora con dirigentes «cívicos» de las patronales, sustentadas en los grandes beneficios que también han obtenido durante el Gobierno de Evo Morales, entre ellos la siembra masiva de soja transgénica.

Que el golpe se haya planificado y promovido en el país con mejor situación económica y crecimiento reconocido, que beneficia a todos los sectores empresariales y «reparte» un poco de esa riqueza con las poblaciones bolivianas, da a entender que dichos lucros empresariales no tienen límite en las ambiciones por conseguir más y más, y que los sectores sociales que lograron autoestima, reconocimiento y derechos en este periodo se encuentran perplejos por la dimensión de la violencia racista que amenaza por los diversos departamentos del Estado Plurinacional de Bolivia.

Las declaraciones y acciones del empresario Camacho denotan una sed de venganza tremenda, incitando a “anotar los nombres de los traicioneros de este pueblo porque queremos que el día de mañana vayan presos”.. rencor y odio que son las prácticas de sus seguidores como se ha podido evidenciar en la acción bárbara contra la alcaldesa de Vinto, Patricia Arce, que fue agredida, embadurnada, rapada y humillada en plaza pública.

Nuestra solidaridad con el pueblo boliviano, repudiamos el #GolpeDeEstadoEnBolivia orquestado por la derecha extrema, la oligarquía y grupos económicos contra el gobierno de @evoespueblo. Exhortamos al respeto a los DDHH en apego a tratados internacionales.

Honremos con orgullo las wiphalas de los pueblos indígenas.

www.gueligaites.org

 

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